El deporte en general y el fútbol en concreto tienen pocos secretos. Jugar bien, ganar, dar espectáculo y transmitir a la afición una sensación de superioridad es lo que el FC Barcelona tiene.Si a un equipo que en la temporada pasada arrasó con las tres principales copas no le plantas cara y te mentalizas para destruir su juego permitiéndole que tenga el 80% de posesión el balón...te llueven los goles por medias docenas.
Tanto el partido visto este domingo como el que se jugará en La Romareda en la vuelta no hay que darle mas importancia que la del simple resultado y en el numero de goles que te van a marcar. Duele sin duda y la humillación es grande pero es lo que cada uno tiene.
Barça y R. Madrid juegan una liga y el resto jugamos otra. Ni es una decepción perder ni hay que acusar a nadie. Simplemente con estos dos equipos se pierde y a otra cosa. Hacer el ridículo es harina de otro costal y cada cual lo ve a su manera. Nadal hace alguna vez “roscos” a sus contrarios y Stoner, este fin de semana, les ha metido a Rossi, Pedrosa y Lorenzo un porrón de segundos de diferencia.
Nuestra ilusión de poder sacar algo positivo de Barcelona venía precedida por una forma de jugar del Real Zaragoza superior a lo que pensábamos antes del comienzo de la liga.
Tenemos un equipo para mantenernos en primera y si nos toca la lotería quedar en mitad de la tabla. Todo lo demás es soñar y ver en esos sueños a un equipo capacitado para jugar en Europa. La realidad a veces es durísima.
Como quien dice, la liga acaba de comenzar y hay que ser optimistas. Hay que seguir con esa línea de mentalización y bien hacer que Marcelino está intentando transmitir a una plantilla que no termina de creerse que, a excepción de los dos grandes, se puede ganar a cualquiera, no sin olvidarse que, quien tiene mayor posesión de balón, normalmente saca resultados positivos.
No es tan difícil ver y repasar continuamente escenas de cómo juega el FC Barcelona. Ver como constantemente controla el balón retrasándolo tanteas veces sea necesario hasta que ve una opción de peligro en ataque. Pero sobre todo, lo que no se puede hacer es fallar oportunidades clarísimas, como la de Ewerthon en ese cara a cara con Valdés.
Hoy nos toca pasar envidia, sana o insana, pero envidia de un equipo como el FC. Barcelona que borda todo lo que hace. También nos toca sufrir esa impotencia de ver como nos encajan 6 goles que perfectamente podían haber sido 8 o mas.
¿Tendrán algo que ver las correspondientes Directivas del FC. Barcelona y Real Zaragoza en todo esto?...posiblemente si…mala planificación, malos resultados. Todo cuadra al final.
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