Empatar con el Racing no se si es una alegría o una tristeza, lo que es seguro es un punto mas en el casillero. Seguir hablando y comentar este tipo de partidos llega a aburrir hasta el mas optimista. Ver como actúan algunos árbitros españoles es, algunas veces, como ir al circo y que nada de lo que ocurra te haga gracia.Insistir semana tras semana en que la mentalidad, rifar el balón para ver si te toca la muñeca chochona o tener suerte sin jugar a la lotería es crearte mas enemigos que de los que normalmente te creas por decir las verdades del barquero.
Algo muy diferente son las sorpresas que, esta semana, nos han dado el Real Madrid y Fernando Alonso...de decepciones y alegrías se escribe la historia.
El vil metal, algunas veces, no hace que juegues la final de la Campions y en otros casos te dan el titulo de campeón del mundo de Formula 1 del que estoy convencido va ha conseguir nuestro piloto nº 1.
Todo este razonamiento viene a cuento para que algunos directivos y técnicos examinen diariamente sus libretas donde deberían de apuntar lo que hay que hacer o lo que resulta ruinoso.
Quien manda en un club de fútbol, lo primero que tiene que tener es noción mínima de lo que es este deporte y de lo que se puede conseguir, rodeándote de autenticas figuras que no tienen un nombre relevante pero tienen mas fútbol en sus piernas que muchos de los que ganan cantidades multimillonarias.
Los que mandan en la Formula 1, además de poder permitirse el lujo de pagar millones por estar respaldados por multinacionales, saben darle el mejor coche al mejor piloto pues de esa forma apuestan a caballo ganador.
A modo de ejemplo, les podría asegurar que Ronaldo en el Real Zaragoza, al margen de pasarse media liga lesionado por defensas leñeros, llegaría a la portería contraria las mismas o menos veces que las que llega Chupete Suazo ya que además de dinero hay que tener calidad humana, menos chulería y mas compañerismo. El resto de jugadores, estas cosa las notan y saben de lo que es capaz Higuain y otros compañeros.
Fernando Alonso tiene: Fuerza, mentalidad, pocos pajaritos en la cabeza, mucho conocimiento y una maquina preparada a conciencia...nada que ver con la maquinaria de técnicos y dueño que tiene nuestro club.
Lo peor y lo mejor lo hace diferente la misma forma que hace diferente al bueno y al malo...la coherencia de un grupo que, anteriormente al inicio de una competición, sabe conjuntar todo lo que tiene en sus manos.
Nos queda mucho por aprender y, si a eso le añades que no hay dinero ni patrimonio, solamente te pueden salvar los que son peores que tu, lo demás es sufrir hasta el último minuto de los encuentros y de las carreras para los que fueron buenos como Schumacher.
Alonso ya estaba fichado por Ferrari un año antes de que comenzase la competición y esta es una lección que los técnicos de Real Zaragoza deberían de aprender urgentemente.
Que Dios nos pille confesados en los próximos encuentros, pues el motor está comenzando a griparse. Tiempo al tiempo.
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