Después de hacer “Santo” a Roberto en la Catedral, pues salvó al Real Zaragoza de una derrota anunciada, sólo nos queda esperar el milagro de la Pilarica y sacar algo positivo este próximo sábado en la Romareda contra un Real Madrid que, teniendo a tiro al FC.Barcelona, vendrá a por los tres puntos sin la mas mínima duda.Hemos conseguido garantías bajo los tres palos, tenemos una defensa que parece ser, día a día, se conjunta mejor y sabe luchar y sufrir, pero seguimos con un centro de campo y delantera que no hay forma de enlazar lo suficiente para sumar en el casillero los puntos necesarios para la salvación.
Sin llegar a ser demasiado pesimista, aunque este equipo invita constantemente a ello, podemos dar por perdido el encuentro con el Real Madrid y centrarnos en los cuatro partidos que restarán para terminar la liga. Ganar dos de cuatro nos daría seis puntos que, aún no garantizando la permanencia, podrían ser suficientes y esperar que los equipos que tenemos por abajo “pincharan” o lo hicieran peor que el Real Zaragoza.
Lo tenemos muy difícil, así ha sido toda la temporada y así seguirá siendo hasta el último partido tal y como veníamos anunciando desde hace ya meses. Sin duda, los partidos jugados contra: Valladolid, Almería, Osasuna, Mallorca y algún otro, nos podrían pasar la factura de las oportunidades perdidas.
Al principio de la temporada, comenté en esta misma columna de opinión, que un equipo como el Real Zaragoza, al carecer de una plantilla con garantías para afrontar la liga, necesitaba un “plus” de coraje y mentalización. A éste coraje y mentalización no se le ha dado la importancia debida, por parte de los jugadores y de los dos entrenadores que han pasado por el banquillo.
La afición está de matricula de honor y no se le puede pedir más. Esta afición ha sabido diferenciar perfectamente entre presidente y equipo. Durante toda la temporada ha dejado a un lado los desastres de una gestión nefasta y ha dedicado todo su ánimo y esfuerzo a una plantilla de jugadores que necesitaba a su afición mas que nunca.
La afición no va a fallar. En lo que tengo grandes dudas es en saber si tanto presidente, técnicos y, el mas importante, Gay, sabrán mentalizar, en los partidos que restan, a los jugadores para que se dejen la piel, hagan ese último esfuerzo de lucha y salten al terreno de juego a por todas.
Difícil pero posible. Duro final pero salvable. A estas alturas, nuestra permanencia no nos la jugamos con el Real Madrid, la permanencia nos la jugamos en los últimos cuatro partidos donde hay que poner toda la carne en el asador. Ganar o empatar con el Real Madrid será, además de una alegría para la afición, un milagro mas de esos que necesitamos, ya sea éste de la Virgen del Pilar o de “San” Roberto manteniendo su portería imbatible.
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