Por fin, el Real Zaragoza, ha tenido una Semana Santa que no ha salido de penitente y, sin cadenas en las botas, ha logrado 6 puntos que podrían darle esa salvación tan deseada, sufrida y desde su comienzo, agónica. Si el importante triunfo sobre el Valencia fue la inyección de moral que se necesitaba, para demostrar a la afición que si te lo propones todo se puede conseguir, lo ha sido mucho mas el que ha logrado frente al Málaga, ya que con este último son cuatro los puntos en caso de empate a final de la liga.
Nadie, ni los que nos dedicamos a ensalzar y censurar los triunfos y derrotas, los aciertos y desastres de la dirección del club y nuestras grandes dudas sobre el entrenador, tenemos derecho, en esta semana, a quitarle a la afición unos días de alegría como lo han sido con estos “siete” puntos que nos alejan bastante del descenso pero no lo suficiente para el único y desgraciado objetivo de escapar de un descenso que nos pesaba como un elefante en nuestros brazos.
La suerte, sin duda alguna, también juega en esta liga. Los cinco equipos que hemos dejado atrás han perdido esta jornada sus correspondientes partidos a excepción del farolillo Xerez que suma un punto y ya está muy cerca del grupo, que de no mejorar, posiblemente será el que descienda.
Ilusión y alegría si, pero como dice “Chiquito de la Calzada” ...cuidadín. Con la ceguera que producen las victorias podríamos hacer un “fistro”, que la Real Academia de la Lengua Española no registra, pero que no debe de ser muy bueno cuando se produce, si nos fiamos que el trabajo ya está concluido.
Pensemos y seamos realistas, ya que el Valencia vino ligeramente mermado y el Málaga jugó, posiblemente, el peor de sus partidos frente a un Real Zaragoza que, queramos creerlo o no, va demasiado al filo de la navaja en todos sus encuentros.
Para sacar “puntos de oro” con los próximos Osasuna, Mallorca y Athletic de Bilbao, deberemos dejar esas cadenas de penitente, que antes les comentaba, en el vestuario y salir con las botas bien ajustadas y la cabeza muy fría, pues tres derrotas seguidas volverían a hacernos temblar y dejarlo todo, como siempre que se ha descendido, para el último partido.
Bueno sufridores, que la procesión ya ha terminado, la carroza ya está bajo techo y ahora solo queda ajustarle los ejes y las ruedas para saltar a los próximos terrenos de juego a buscar la salvación, pues la penitencia de esta temporada que nos impuso el máximo responsable y sus técnicos, ya la hemos cumplido.
Sería totalmente injusto que ahora nos quisieran poner otro castigo, vía mala gestión o vía planteamientos erróneos del técnico principal.
Por cierto...”Chupete”, para solidarizarnos con Chile, amén de que ya lo estamos, con levantar un poco la camiseta es suficiente. Quitártela para celebrar un gol, que es tu obligación, es una tarjeta que, mas adelante, podría dejarte fuera de alguno de los partidos claves para el Real Zaragoza, y hoy por hoy necesitamos tus goles como el comer, pues con la cantidad que nos han metido en el saco ya tenemos suficientes.
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