lunes, 3 de mayo de 2010

Cuánto duele la incultura

Riazor se quedó mudo con ese tiro raso y cruzado de Colunga que suponía 3 puntos de oro para un Real Zaragoza necesitado de victorias que le de la salvación en una categoría que jamás debió perder y que el próximo miércoles podría afianzar si vence al Español en La Romareda.

Sin duda alguna, eso fue lo mejor del partido, pues todo lo demás sobró, tal y como viene siendo norma en la mayoría de los partidos que ha jugado desde principio de temporada. Sufrimiento y mas sufrimiento, pero si se lucha y se salta al terreno de juego convencido de la victoria...todo se puede conseguir.

No hay una victoria que carezca de amargura, ya sea ésta por dejar algún lesionado o expulsado en el camino o, en el caso que nos ocupa, por ver una pancarta grandiosa en la que se podía leer, desde cualquier lugar, la frase referida a Ángel Lafita: “Ya estás donde querías, pronto estarás donde mereces”.

Hace falta ser inculto y mal nacido el autor de semejante mensaje. Es impresionante que se quiera culpabilizar a un jugador como Lafita y a toda una afición como la del Real Zaragoza de las malas gestiones de unos directivos que, en la mayoría de los casos, no tienen ni puta idea de deporte ni de gestión en este mundo del fútbol.

No daña quien quiere y a veces ni quien puede, pues en este caso, han querido dañar pero el resultado se les ha vuelto en contra. Efectivamente, Ángel Lafita, está donde el quiere y pronto estará donde se merece...en Primera División.

Tiene demasiada historia nuestro Real Zaragoza como para que unos gilipollas encabezados por Lendoiro (que permitió la mencionada pancarta), quieran hacer daño a un Club de prestigio como el nuestro, deseándole que descienda a segunda división para vengarse de un jugador que lo único que ha hecho es sufrir una pretemporada que no quisiera yo para cualquier profesional. Para algunos aficionados, el fútbol pasa de ser un deporte a un acto de odio y desahogo de sus frustraciones.

El resultado del mal intencionado deseo, fue la derrota del Deportivo de la Coruña, y es que hay armas que son de ida y vuelta y balas que te explosionan en tu propia cara.

Habrá que decirle a esa afición gallega y concretamente a la coruñesa, que antes de escribir hay que informarse. Que intentar ofender gratuitamente sin conocer la verdad de un asunto es, como mínimo, un acto de cobardía.

Son tan incultos, algunos aficionados coruñeses, que no saben que para enviar a un equipo a segunda división, lo primero que tendrás que hacer será ganarle el partido y en este caso, ese deseo los ha dejado en uno de los muchos ridículos que están haciendo en esta segunda vuelta de la liga.

Eso si, ahora tienen una ventaja sobre el Real Zaragoza y esa ventaja es que si se les acaba el papel higiénico pueden tirar de pancarta para limpiarse es trasero que, tras el encuentro, mas de uno lo tenía llenito de...moscas.

Mucho ánimo a Ángel Lafita y al resto de jugadores. Ellos son conscientes que si juegan con orgullo, ganas, fuerza y conocimiento, la permanencia estará asegurada y la pancarta de Riazor pasará a las vitrinas del Club gallego como el único trofeo conseguido esta temporada.

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