El deporte en esta ciudad parece estar gafado en los últimos años. El Real Zaragoza, igual que los ascensores, sube y baja con excesiva facilidad y el CAI Baloncesto se ha tirado demasiados años esperando esa maquina elevadora que lo devolviera a la máxima categoría del basket nacional.Ahora que uno y otro han conseguido competir con la elite deportiva, surgen cientos de problemas que hacen que estemos temblando hasta el inicio de la competición.
Lo del Real Zaragoza, ya era conocido... mala gestión, caja de caudales vacía, y dudas antes, durante y después de terminar la temporada nos deja en el camino de la incertidumbre y, por el rumbo que la dirección ha tomado, vamos a tener un equipo que no se mantendría ni el la segunda división.
Lo asombroso de toda esta incertidumbre es que el CAI Baloncesto también entra en liza y tiene problemas con la ACB por asuntos económicos que, de no dar solución urgente, podría caer en el pozo de la desaparición.
Una cosa es la crisis y otra muy distinta es la falta de organización, control y nefasta gestión económico-deportiva.
Lo de Agapito Iglesias es conocido desde su entrada en el Club. ¿Recuerdan el primer artículo de “El espía” DON SIN DIN? Artículo en el que ya se denunciaba el camino que había emprendido nuestro club con una persona que miraba mas sus intereses que los del club mas representativo de la ciudad.
Lo que parece increíble es que, después del sufrimiento de tantos años por ascender, la entidad patrocinadora CAI no conociera la situación económica tan precaria que pudiera dar un cambio de 180 grados al existo de conseguir el ascenso a la ACB.
Parece ser que si las Instituciones Aragonesas o Bancos y Cajas de Ahorros no aportan liquidez, el deporte aragonés no tiene salida.
¿Cuando llegará el día en que los máximos responsables de los clubes deportivos dependan de si mismos y de su buena gestión para no estar siempre en la cuerda floja?
Ser presidente de un club o máximo accionista de una SAD significa que, además de entender del deporte que representas, tienes la obligación de ser solvente, conocer de antemano las cuentas del club que te haces cargo y lo que es mas importante, saber gestionar para no tener que depender de terceros. Otra cosa muy diferente es que en las gestiones que realices en tu mandato, consigas excelentes patrocinadores que te aporten un plus importante a la caja del club.
No hay forma de estar tranquilos y cuando gestionan mal solo les queda dos soluciones: subir el precio de los abonos y entradas y esperar que Instituciones y Entidades Financieras solucionen sus problemas.
Lo que nos faltaba, era pasar por el ridículo que produce que las diferentes Federaciones impidieran nuestra participación el la división de oro por falta de pago. Al igual que los malos pilotos deben de acudir a la auto-escuela, algunos directivos deberían pasar por alguna universidad para que les dieran unas clases de economía.
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