lunes, 25 de enero de 2010

Ya tenemos un título de invierno

Después de mucha constancia, a lo largo de esta primera vuelta de la liga, y gracias al empeño de los entrenadores, jugadores y dirección del Real Zaragoza, hemos sido el equipo mas goleado de la primera división. Título vergonzoso, pero ahí está.

Al margen de ser penúltimos en la clasificación, diría que es imposible hacer peor las cosas y que por lo observado en todos los partidos, estamos donde nos merecemos, no como Club y si por el juego que hemos desarrollado.

Si existe algo positivo en toda esta andadura, en la que hemos recorrido la mitad del camino, es que en la segunda vuelta sacaremos más de los 14 puntos que hemos sacado en ésta, ya que peor no se puede jugar, entrenar y dirigir.

Visto como están los equipos más cercanos a nosotros, nuestro objetivo se centra exclusivamente en terminar la liga un punto por encima de ellos. Este objetivo de sacar un punto más que los equipos que descienden será como una losa para el resto del campeonato.

Quiero decir con todo esto, que las ilusiones y alegrías del inicio de competición han sido enterradas definitivamente en esta primera vuelta y sólo nos han dejado la esperanza de una salvación, posiblemente, en el último partido. Situación que ahora mismo firmaba.

Semana tras semana, aficionados, prensa y personas que algo entienden de todo esto, han clamado a los cuatro vientos que el Real Zaragoza no andaba por buen camino. Se le ha transmitido a la dirección del club el sentir de toda una ciudad con referencia al club que tantas alegrías nos dio en el pasado y tanto el máximo accionista como las personas contratadas por éste han estado completamente sordos.

Intentar pagar los despidos con bienes inmuebles raya en lo soez, en la vergüenza y define claramente al tipo de empresario que está al frente de esta S.A.D.

Todo está mal montado y mal organizado desde su inicio hasta hoy. Se ha destrozado un club como el Real Zaragoza en todos o casi todos sus aspectos. Falta credibilidad y lo que es más grave liquidez suficiente como para afrontar el tramo final de un campeonato que con el tiempo querremos borrar de la historia de este club.

El pesimismo nos invade y, quien nos ha metido en todo esto, es incapaz de aportar un soplo de esperanza a una plantilla que lo necesita más que nunca.

En lo que queda de liga, veremos a un tercer o cuarto entrenador. En el vestuario cada semana hay una nueva cara con idioma de cualquier país. No hay una directiva que pueda controlar las diferentes áreas del club. Cuando a los técnicos se les ocurre levantarse y ponerse a trabajar… entonces no funciona ni el entrenador ni el equipo.

En pocas palabras, esto es un desastre de difícil solución. Marcamos dos goles fuera de casa y nos meten cuatro. El día que ganemos, me huele que nos darán el partido por perdido por alineación indebida, ya que el camino del vestuario parece el Paseo de la Independencia con tanto trajín de jugadores. Los que se van, los que se quedan, los que fichan, los que parece que vienen y no llegan, los que reclaman sus haberes, los lesionados…

Claro es que a perro flaco, todo son pulgas, dice el refrán y yo añadiría que, barco sin rumbo, catástrofe a la vista.

lunes, 18 de enero de 2010

Este enfermo está muy grave

Sinceramente, hablar del Real Zaragoza, se está convirtiendo en una pesadilla que por los resultados y acontecimientos es, desgraciadamente, una realidad.

Los tres Mosqueteros, sin florete que empuñar, Tenerife, Zaragoza y Xerez ya están últimos en la clasificación. ¿Casualidad? No. Son los mismos que subieron de categoría esta temporada y que, de no cambiar las cosas, volverán a bajar.

Es, sin duda, el resultante lógico del mundo del fútbol. Cuando no te preparas para afrontar con las mínimas garantías el ascenso de categoría, vuelves a caer. Lo que tendría que ser una esperanza, se convierte en una decepción más a la que nos estamos acostumbrando, mejor dicho, a la que nos están acostumbrando.

Este barco hace agua por los cuatro costados y remendarlo ya no tiene solución. Tapas un agujero y entra mas agua por el otro. Queda media liga y la única solución es cambiar de barco, ponerle un buen motor y como sea intentar alcanzar la salvación.

Tan mal se han hecho las cosas, que hoy tenemos peor equipo que el que teníamos en segunda. Veo muchos partidos de esa categoría y estoy convencido que los diez primeros que hoy figuran en la tabla de clasificación nos ganarían igualmente.

No me vale con que los jugadores se están dejando la piel, algunos lo hacen y otros no. Aquí y en Shangai, lo que realmente vale es una dirección correcta en todas sus áreas y esto no existe.

El entrenador no es valido para primera división. En los pocos partidos que ha estado al frente no ha sabido mentalizar ni confeccionar un equipo capaz de no hacer el ridículo en algunas ocasiones y vencer a otros que no han demostrado absolutamente nada.

En la mitad del campeonato, no se puede estar hablando de mala suerte. Cierto es que toda la responsabilidad no es de Gay, pero también es cierto que cuando te ofrecen un trabajo con el objetivo de sacar a un equipo de la situación en la que está el Real Zaragoza, hay que saber decir NO, si realmente no estás preparado.

Me ratifico totalmente en uno de los comentarios que escribía hace meses…”Sigue habiendo mas jefes que indios” y en esta película del Oeste se está disparando sin conocimiento y lo peor es que los tiros están alcanzando a una mayoría de la afición.

La situación es muy preocupante, ya no sólo por el fútbol sino por todo lo que rodea a un club que yendo a la deriva no sabe si algún día podrá fondear o se estrellará contra las rocas.

lunes, 11 de enero de 2010

¿Quién dijo crisis?

Este Real Zaragoza está sacando lo peor de la afición en lo que a pensamiento y vocabulario se refiere. Lo que en principio podía parecer una crisis por falta de liquidez y dirección, se ha convertido en una autentica mierda, con perdón, en boca de todos.

A este equipo no hay quien lo soporte, ni como equipo, (que en el diccionario de la Real Academia significa, entre otras cosas: grupo de personas que se unen para un mismo fin), ni como juego que, si lo ves actuar, es inexistente.

Me parece una vergüenza haber sustituido a Marcelino, indemnizarle (seguro que vía juzgado), humillarle públicamente y cambiarlo por otro entrenador con menos experiencia y que está demostrando no tener idea alguna de cómo dar la vuelta a una situación que roza el ridículo y cae a una velocidad de vértigo a la segunda división.

Si estos son los cambios, la afición y quienes nos gusta esto del fútbol, lo tenemos claro. Tan claro lo tenemos que comenzamos a asumir que el Xerez, por lo hasta ahora visto, nos puede dar la puntilla.

Quisiera advertir desde estas líneas algo que con el tiempo podría suceder y que es norma en esto del fútbol. Hoy, este Real Zaragoza, es un desastre en todas sus facetas. Hoy, estamos mas en segunda que en primera. Hoy, censuramos y apuntamos con el dedo a los responsables. Hoy, en definitiva, estamos denunciando una situación verdaderamente insostenible, vergonzosa y que ataca directamente a una afición que ha demostrado sobradamente no merecer pasar por esto.

Pudiera suceder que, mañana, por un milagro o por existir tres equipos peor que el nuestro, nos mantuviéramos en primera división y la alta dirección del club, así como la “panda” de pelotilleros de turno, nos acusasen de cenizos, aguafiestas y anti-zaragocistas.

Si esta situación se diera, sería una alegría inmensa, pues el Real Zaragoza mantendría la categoría, pero no cambiaría ni una sola palabra de lo hasta ahora escrito, ya que el sufrimiento por el que se está haciendo pasar a toda la afición es merecedor de toda está critica y, si les hablo con la cabeza y no con el corazón, esta situación y lo que la rodea sería de Juzgado de Guardia.

Nosotros, los que escribimos y comentamos, decimos la verdad de lo que vemos, no somos los responsables de la situación actual. Muchos de los que denunciamos esta forma de actuar, estamos pidiendo a gritos un cambio radical, ya que de continuar así podría hacerse desaparecer en su totalidad a un club con una historia ejemplar.

Lo que aquí se denuncia, día a día, es que el máximo accionista cuente de una vez por todas con una directiva que entienda algo de fútbol y del mundo que rodea a éste. Insistimos en decir, hasta la saciedad, que el Real Zaragoza no sólo es un negocio, que desgraciadamente lo es, el Real Zaragoza es un sentimiento, un club deportivo, un mundo que llena de ilusiones a miles de personas y que lo que no se puede permitir es que por unos intereses determinados se nos esté haciendo sufrir como hasta la fecha se está haciendo.

En toda la historia del club han existido situaciones difíciles y complejas, subidas y bajadas de categoría, buenos y nefastos directivos, enfrentamientos en los vestuarios, buenas y malas relaciones con la prensa, pero jamás una situación como la actual, derivada de la mayor deuda económica de la historia por unos intereses que nada o poco tienen que ver con el fútbol y la afición.

Por muchos avalistas que se busquen, por mucho directivo solvente que se incorpore al club y por mucho que se pretenda que las Instituciones ayuden, la situación del quipo no cambiará tan apenas mientras no exista una directiva como las de toda la vida. Directiva que tiene la obligación de conocer el mundo del fútbol y controlar todas y cada una de las áreas y secciones del club.

Lo dicho… crisis no, de lo que se le está llenando a la afición es de auténtica porquería.

lunes, 4 de enero de 2010

Nada ha cambiado

Si ya resulta triste y aburrido escribir durante un largo periodo de tiempo sobre la misma persona, aún lo es más cuando lo hace toda la prensa. No hay un sólo medio de comunicación que en sus páginas deportivas, transmisiones radiofónicas o televisivas no hable en los últimos días de Agapito Iglesias y todo el mundo que rodea a éste. Me recuerda a los “puros” que nos tragamos dos o tres meses antes de las elecciones generales en el mundo de la política donde, cada cual, intenta arrimar el ascua a su sardina para, con el tiempo, incumplir lo prometido.

Ralph W. Emerson, político estadounidense, decía: "Cuando el hombre abre la boca, se juzga a sí mismo". Y lo que realmente está pasando es que este hombre, Agapito Iglesias, no sólo ha abierto la boca, sino que ha querido voluntariamente, por sus actos, ser juzgado públicamente. Ha pasado de estar completamente mudo, a realizar declaraciones en medios, peñas y demás reuniones deportivas para hacer un acto de contrición, borrón y cuenta nueva, buenas intenciones, sentimiento zaragocista, ayúdame que me caigo del tejado y promesas de permanencia en primera división.

No queda otro remedio que seguir hablando de la misma persona, ya que ahora no sólo es el máximo accionista sino que se ha auto proclamado presidente de un club que vive los peores momentos de su historia. No por la posibilidad de volver a segunda división, otras veces hemos estado, y si por el riesgo de desaparecer, fulminado por una gestión económica nefasta. Nada, visto las declaraciones, ha cambiado. Y como no quiero que alguien se quede con la duda de tal afirmación, brevemente paso a explicarlo.

Marcelino García Toral, a principio de temporada hizo unas declaraciones con referencia a la plantilla y descartó a varios jugadores. José Aurelio Gay ha hecho lo mismo nada más aterrizar, cargándose a varios que posiblemente tenga que volver a utilizar.

El ex-presidente Bandrés y sus consejeros no existieron durante el tiempo que permanecieron en el club. Hoy, no existe ni junta directiva ni consejeros y si, urgentemente, como se hace todo en este club, se compone una, ésta será de avalistas “millonarios” con escasa capacidad de conocimiento futbolístico.

El cuerpo técnico hizo al mayor de los ridículos desde su inicio. Hoy esos mismos técnicos, reforzados con la figura del alemán, siguen sin hacer absolutamente nada, bien sea por estar limitados o bien por recibir ordenes de no gastar un euro. Aunque mi opinión es que no tienen idea de cómo afrontar una situación que les vino grande con la presencia de un hombre honrado y sincero como Marcelino García Toral.

La afición, la más respetada de toda esta historia, ha sido educada y correcta con el partido frente al Deportivo, aún siendo un fracaso conseguir un punto jugando en casa. Veremos si su aguante y silencio puede continuar cuando pasen los partidos y sigamos coqueteando con la segunda división.

He dejado para el final al nuevo presidente. El presidente anterior nada o casi nada podía hacer, ya que ni estaba para avalar, ni tampoco para poner “pasta gansa”. El nuevo presidente tiene una ventaja sobre al anterior…cómo suponemos que va sobrado, no cobrará los ¿600.000 €? que cobraba su antecesor.

El nuevo presidente ha prometido un cambio de rumbo para sacar la nave adelante, pero ha dicho algo preocupante y esto es; que necesita la ayuda de las instituciones. ¿Ayuda?, le recuerda toda la afición, peñas y demás aficionados, que lo que Ud. tiene en sus manos es una SAD, que Ud. es el dueño absoluto, que con el dinero de esa SAD juega como quiere y cuando quiere, que ha otorgado sueldos millonarios a quien ni se lo ha merecido, ni ha sabido cumplir con su función.

Si el cambio que Ud. propone está amparado en ayudas institucionales, esa misma afición le dice que existen en estos momentos miles de empresas aragonesas que también están solicitando ayudas por la crisis existente. Lo suyo no ha sido una crisis, lo suyo ha sido una mala gestión.

Con todo esto, lo que quiero decir es que nada ha cambiado, que lo que realmente es necesario cambiar sigue intacto dentro del Real Zaragoza SAD. Ralph W. Emerson escribió la conocida frase arriba comentada, pero en Aragón solemos decir que… "por la boca muere el pez".

viernes, 1 de enero de 2010

Enhorabuena, Bandrés

Ni me ha subido la fiebre, ni tengo un delirio deportivo. No será porque la temperatura futbolística no lo intente, ya que si por ello fuera, superaría los 50 grados y estaría en la UCI.

Dar la enhorabuena a Eduardo Bandrés por su dimisión, así como a todo su consejo de administración, me parece obligado por aquello de que una retirada a tiempo es una victoria y nuestro querido Real Zaragoza, al día de hoy, necesita muchas victorias y algún milagro.

Tengo mis dudas si la dimisión en masa ha sido forzada por la presión ambiental o por el máximo accionista del club, sea como sea es para estar contentos y ver una luz al final de un túnel que se presentaba y presenta largo, muy largo.

El máximo responsable, Agapito Iglesias, ha demostrado, durante este tiempo, no tener idea alguna de fútbol y tampoco de cómo dirigir un club deportivo. Eduardo Bandrés es y ha demostrado ser, a lo largo de su historia, un economista de máxima nivel, nadie lo discute, pero tampoco tiene idea de fútbol, así cómo de lo que se mueve en el interior de un club deportivo. De la misma manera le ha sucedido a una directiva que, desgraciada o afortunadamente, ha pintado menos que un Cura en un Cabaret.

Dicho todo esto, y deseando a todas las personas que han dimitido o han sido dimitidas, que la vida les aporte lo mejor y que el retorno al 100% de sus actividades profesionales les sea exitoso, recuperando el tiempo perdido, como normalmente se pierde, en aficiones de dirigir clubes deportivos, también habrá que decir y es de ley reconocer que han puesto la mejor de sus intenciones y han trabajado lo que se les ha permitido…nada.

Si Agapito Iglesias quiere escuchar, como lo ha hecho con las peñas, le diré que ha dado uno de los muchos pasos importantes que le quedan por dar. Ha descongestionado ligeramente a una afición que clamaba justicia deportiva y que con estas dimisiones quiere ahora que la criba continúe en la parte técnica, que es parte muy importante del fracaso deportivo en el que nos encontramos.

Una vez extirpado el “cáncer”, son recomendables unas sesiones de quimioterapia o radioterapia que garanticen al enfermo una buena calidad de vida.

El tratamiento, en este caso, es sencillo: No cometer los errores que hasta hoy se han cometido y rodearse de personas que entiendan fundamentalmente de fútbol, relación con los jugadores de la plantilla, organización de diferentes áreas, relaciones publicas e institucionales, comunicación con prensa y aficionados, comunicación directísima con los técnicos y, además, tengan en su haber experiencias futbolísticas de éxito.

Si por el contrario, lo que pretende Agapito Iglesias es rodearse únicamente de consejeros con poder económico para que sean avalistas de nuevas operaciones, el error seguirá siendo el mismo y el fracaso estará de nuevo servido. El vil metal, aun siendo importantísimo, no lo es todo…el conocimiento y la experiencia si.

Alguien podría pensar que todo este conocimiento es mucho pedir y difícil de encontrar, cuando en realidad, el máximo accionista, lo tiene en sus manos desde que llegó al Real Zaragoza. El error comenzó cuando pensó que un club es un “negocio” y nadie le dijo que el fútbol es “ocio” y como tal cuesta dinero y da pocos beneficios.

El negocio viene, literalmente hablando, de la fusión; “negación del ocio” y éste es el que realmente te aporta beneficios en el mejor de los casos.

Recupere Ud. el sentido de este Real Zaragoza, rodéese de personas que tienen una experiencia de dirección deportiva a sus espaldas y dedíquese a lo que realmente sabe hacer...negocios.

Si así lo hace, sin duda el Real Zaragoza, al igual que pasa en la mayoría de los clubes de fútbol, se lo agradecerá, no con beneficios y si con imagen y reconocimiento que a la larga también son beneficios pero menos descarados.