lunes, 9 de mayo de 2011

Impresionante afición

Posiblemente, todas las aficiones de cada uno de los equipos que compiten en las diferentes categorías del fútbol español, se crean que son las mejores y que cuando el equipo lo necesita están ahí para demostrarlo. Sin duda alguna, la afición de este mediocre Real Zaragoza ha demostrado ser una de las mejores y lo visto ante el partido contra el Osasuna fue, sin lugar a dudas, uno de esos días inolvidables.

Otro asunto muy distinto es el equipo, que en ningún momento estuvo a la altura de una afición, que durante toda la temporada no lo ha dejado solo, mientras los demás lo han abandonado a su suerte, como a un naufrago en el centro del océano. Quedan tres partidos, tres partidos a muerte sin valorar la potencialidad de los mismos, ni mirar que clasificación ocupan, pues eso ahora ya no es lo importante. La importancia radica en cómo se va a mentalizar a unos jugadores que son capaces de ganar en el Bernabeu y perder en la Romareda ante un rival directo, como es Osasuna.

Le consulté a mi psiquiatra si mi cabreo generalizado con este Real Zaragoza formaba ya parte de una obsesión. La respuesta fue contundente…este Real Zaragoza vuelve loco hasta la persona mas centrada. Todo da igual: Críticas constructivas desde hace años al máximo responsable, análisis de gestión por cualificados profesionales, negociaciones urgentes con posibles compradores, acuerdos fuera de norma con entidades financieras y gobierno de Aragón, manifestaciones para que Agapito Iglesias deje de una vez por todas la dirección del club y un largo etcétera con el que se podrían hacer dos libros tan gordos como el de “Petete”.

Nos estamos jugando el futuro y el silencio sigue siendo total. Estamos abandonados a nuestra suerte y mucho me temo que, como a perro flaco todo son pulgas, el descenso lo tenemos servido…la Real Sociedad se la juega, el Español se juega entrar en Europa y el Levante es una incógnita. Me siento como un “rellena espacios” sin nada positivo que aportar, pues a excepción de una magistral afición, nada queda en el tintero que pueda ser interesante para el lector.

Ahora que tenemos una afición que ha sabido diferenciar lo económico de lo deportivo, ahora que se llena el campo hasta la bandera y ahora que hay mas unión que nunca, estamos dirigidos por el peor director de orquesta que hay en España, el desastroso e impresentable, deportivamente hablando, Agapito Iglesias. ¿Por qué no le daría a Agapito Iglesias por comprar un camello para perderse por el desierto en lugar de comprar el Real Zaragoza?

Claro está, que esto es un mercado libre y cada cual compra lo que quiere. Hay quien compra para revalorizar su inversión y conseguir éxitos y hay quien compra un Dalí para repintarlo y destrozar toda su historia y contenido.

0 comentarios:

Publicar un comentario