martes, 7 de junio de 2011

Se veía venir

Ya la tenemos a la vuelta de la esquina. La temida: Ley Concursal o, de toda la vida, Suspensión de Pagos, llama a las puertas del Real Zaragoza SAD. No se sabe a ciencia cierta si llama ella o es llamada por Agapito Iglesias. No se sabe, pues en realidad no se sabe nada del Real Zaragoza. El mutismo sigue siendo total y los que opinamos de todo esto, estamos más perdidos que Belén Esteban en la Real Academia de la Lengua.

Hoy tengo ganas de soltar la lengua y aún siendo consciente que me la pueden cortar, no me preocupa en lo mas mínimo, ya que cuando uno está hasta los “churumbeles” de tanta incertidumbre y otros juegan con el sentir de una insuperable afición, que menos que decir que toda esta historia de Agapito se ha convertido en una autentica mierda.

Espero y deseo con impaciencia, que todo lo que pasa por la cabeza del máximo responsable tenga un fallo por donde el Juez de turno que le corresponda en la inevitable Suspensión de Pagos pueda meter mano y, de una puñetera vez, conozcamos la verdad de lo que este soriano ha hecho en esta ciudad, con el Club Deportivo mas importante de Aragón.

Todo esto es vergonzoso. Esta historia, desde el principio, no tiene ni pies ni cabeza y está rodeada de despilfarros, comisiones, frustraciones, enigmas de película de terror y, para ponerle la guinda, de influencias políticas de todo orden.

Esta ciudad y esta afición no se merecen al presidente peor de toda su historia. Esta afición lleva clamando y pidiendo socorro desde hace varios años y nadie ha sido capaz de escucharla y ayudarla.

Se que vivimos en una época de crisis durísima, se también, que millones de personas lo están pasando muy mal económicamente y que, sin duda, su problema es infinitamente mayor que lo que sucede en el Real Zaragoza, pero el poco conocimiento que aún me queda, me indica que dentro de la amargura, las alegrías como la reciente de Levante o las históricas Copas del Rey y Recopa, alegraban por momentos el camino tan duro que estamos recorriendo.

Deportivamente hablando, para no meterme en líos, diré que este hombre es un impresentable. No hay excusas, no hay esperanzas, no hay nadad de nada. No se ha dejado ayudar, no ha dado la cara a quien le da de comer y para colmo de males, su silencio, deja las dudas si es por su falta de cultura o por ese interés de morir matando.

Nunca hubiera pensado llegar a escribir “lindezas” como las escritas, pero este rey de sinrazones es capaz de sacar lo peor de mi.

Ahora nos toca esperar, como lo llevamos haciendo desde que llegó. La espera será dura, frustrante y desquiciante, pero creo que merecerá la pena, pase lo que pase, ver como Agapito Iglesias sale por la puerta trasera para jamás retornar.

Animo a toda la afición, pero desgraciadamente el Real Zaragoza vuelve a estar en coma profundo y a este mudo que tenemos como presidente se le han terminado los conejos que hasta ahora ha venido sacando de la chistera.

0 comentarios:

Publicar un comentario