Tendremos que tomar a cachondeo toda esta forma de actuar por parte de la directiva del Zaragoza, en lo que a acciones económicas se refiere. Posiblemente, estén jugando al gato y al ratón para volvernos a todos “locos”, pero en realidad los que hace tiempo se volvieron “locos” fueron ellos en la forma de gestionar el club. La afición está más perdida que nunca. Las dudas las esparcen a diario y a la prensa le van informando según el interés establecido.¿Hay o no hay dinero? Ah!!! No sé…mire Ud. en el baúl de los recuerdos. ¿Vamos a cobrar lo pactado?... Tampoco lo sé…ahora estamos fichando “retales” en lo que queda del mercado de invierno. ¿Vamos a entrar en quiebra?... No sé, si tenemos la suerte de que llegue un tonto que solo vea los ingresos pero no vea la deuda…posiblemente no. Todo esto y muchas lindezas mas son el auténtico cachondeo de un club tan devaluado como su presidente. La afición, acreedores y proveedores están temblando ante la duda generalizada de la situación caótica del Real Zaragoza y toda la información que se produce va a golpe de circunstancia, sin lógica ni control.
¿Será que Agapito Iglesias, ante la negativa de las entidades financieras a darle más crédito a la SAD, está tirando de su cuenta corriente por primera vez? ¿Será cierto que en su día aporto liquidez a la SAD?, o por el contrario ¿se ha estado manejando única y exclusivamente con los ingresos obtenidos por diferentes vías?
Sólo espero que un día, nos quedemos en primera o en segunda, desaparezcamos o no, se pidan las responsabilidades correspondientes a toda esta turbia situación en la que llevamos estancados desde hace ya demasiado tiempo. Preocupante es la imagen que este Real Zaragoza está dando a nivel nacional e internacional. Como aragonés y aficionado me siento engañado, aborrecido y con ganas de que de una puñetera vez, este “iluminado del deporte” deje paso a personas que sientan a este club como algo más que un negocio de construcción.
¿Por dónde nos saldrá mañana? Dice que se siente SOLO, abandonado y engañado, pues si quiere saber lo que es la soledad, el abandono y el engaño, que les pregunte a los aficionados. Como diría aquel famoso ministro... ¡Manda huevos!

