A toda esta historia del Real Zaragoza SAD no hay por donde meterle mano. No existe una sola noticia que nos alegre un poco a la afición, con la única excepción de haber ganado, con apuros, a un Levante que tiene todos los números de la lotería para bajar a segunda acompañados por algún otro equipo que no ha sabido hacer bien los deberes. Estamos en un momento tan crítico, que hablar y escribir sobre el Real Zaragoza se hace penoso, depresivo y triste. Ver como Agapito Iglesias, representando a la SAD, se arrastra por instituciones y entidades financieras, me recuerda a aquel que ha perdido el rumbo de un proyecto mal parido desde el inicio.
Hace mucho tiempo, posiblemente mi primer artículo en esta sección, lo titulaba: “Don Sin Din” y hoy, desgraciadamente, está totalmente actualizado. Claro está también que el artículo podría haberse titulado “Mucho ruido y pocas nueces”.
No puedo soportar, como zaragocista, lo que está sucediendo, No puedo creer como en los últimos años se ha despilfarrado tal cantidad de millones y me entristece sacar la conclusión final que, por intereses de unos cuantos, nos estemos jugando toda nuestra magnifica historia como club deportivo de fútbol.
Estamos en un escenario dantesco, donde a los actores se les ha olvidado el argumento de la obra, miran hacia el suelo, dan vueltas y vueltas, corren por sus mejillas lágrimas de cocodrilo y desean que el fin llegue lo antes posible.
Ahora, después del desastre, de nada sirven las lamentaciones. Hay que ser practico y realista, pero la realidad se llama: 20 Millones de Euros inmediatos…”casi nada lo del ojo y… lo llevaba en la mano”.
¿Quién pone encima de la mesa 20 millones de Euros (3.328 millones de las antiguas pesetas) en el plazo de 10 días con billetes de curso legal? Si esa es la salvación, que lo dudo, lo mejor será que todos los que sentimos a este Real Zaragoza, miles y miles de aficionados, hagamos una visita a la Virgen del Pilar y que Dios nos pille confesados.
En dos palabras: Desastre Garantizado. El rumbo no se ha perdido ahora, el rumbo se perdió el día que a unos y otros nos presentaron a Agapito Iglesias como el Rey Midas del fútbol, cuando en realidad era uno de los muchos que existen en nuestro país esperando a negocios y recalificaciones que nada tienen que ver con el deporte rey. Solo existe una similitud…en el fútbol se juega con una “pelota” (balón) y muchos de estos “actores” han querido jugar con un PELOTADO.
El problema no es que la jugada no les saliera bien, la faena radica en que nos están fastidiando a todos los que, sin jugar, sentimos al Real Zaragoza nuestro. Nuestro fue y jamás se debería de haber consentido que fuera de una sola persona.
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