Hablar alto y claro es de la mejor forma para que te entiendan los que son parcialmente sordos. Este pasado sábado, en La Romareda, el aficionado habló alto, claro y con un mensaje directo: Directiva dimisión. La paciencia y las falsas promesas han llegado a su fin. Decir que ahora (dentro de 15 días) hay que ganar en San Mamés, es otra de esas ilusiones falsas con las que lo único que se pretende es ganar tiempo para buscar una salida lo menos traumática posible. El Real Zaragoza, a excepción de su afición, no tiene solución mientras no se cambie desde arriba hasta abajo todo ese error que comenzó con la llegada del máximo accionista.No voy a perder mas el tiempo transmitiéndole al lector cual es mi opinión con referencia a quien dirige este querido club de fútbol, pues en el archivo de esta misma columna de opinión, se puede repasar los motivos y razones, perfectamente justificadas, de mis críticas a cada una de las áreas que componen el Real Zaragoza. A este club ya solo le queda un patrimonio, el más valioso, el más económico y el más comprensivo… SU AFICION. Matar al ruiseñor sería un error irreparable y el hundimiento total del fútbol de elite en nuestra ciudad.
Parece ser que los “Iglesias” están dispuestos a que todo esto suceda antes de su retirada definitiva. Uno por mal gestor y desconocedor del mundo del fútbol, y el otro por no tomar cartas en el asunto, con suma urgencia, antes de que el Real Zaragoza sea un cadáver, tal y como comentaba al final del anterior artículo. Posiblemente, ninguno de los dos “Iglesias” lean estos artículos, pero sería interesante que algún aficionado cercano les hiciera ser conocedores de lo que realmente siente una afición mas cercana al abandono que a seguir apoyando incondicionalmente a personas que en el fútbol tienen un negocio y no una ilusión y forma de olvidar los problemas que durante la semana acarrea nuestra propia sociedad y trabajo diario.
Es vergonzoso que esta situación se prolongue y sigamos haciendo el ridículo futbolístico en todo el país. La dignidad es de las pocas cosas en la vida que no se puede perder y en estos momentos la estamos perdiendo a borbotones. Es mejor morir con honor que sufrir una dolorosa agonía. No quiero imaginar cuando, después de los próximos 3 partidos, sigamos teniendo en el casillero 3 puntos de 27 posibles. Entonces, posiblemente, ya no quedarán en La Romareda aficionados a quien ofrecer gratuitamente parte del accionariado para que se sientan mas unidos al club.
¿Hasta cuando vamos a aguantar esta situación?... Ya les contesto yo… hasta que los “Iglesias” quieran.
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