martes, 1 de diciembre de 2009

Rueda de prensa

Cuando en una rueda de prensa de primera división, el entrenador hace su presencia para ser entrevistado por los diferentes medios de comunicación y permanece en ella tan apenas 2 minutos puede ser por tres motivos:

1) Se ha sentido indispuesto de repente bien sea por un “apretón”, mareo o malestar general.

2) No ha acudido ningún medio de comunicación por falta de interés.

3) El entrenador no tiene nada que decir.

Los dos minutos se pasan entre sentarse, saludar, despedirse y levantarse.

Qué horror. Lo tremendo de esta historia ya no es que el equipo no sepa por donde le da el aire y le gane cualquiera en casa. Lo decepcionante es cuando la prensa ya no tiene nada que preguntar pues está cansada de que le cuenten domingo tras domingo la misma historia, con los mismos protagonistas y detrás del telón algún miembro de la junta directiva rezando para que el trago se pase cuanto antes.

Por muy del Real Zaragoza que te sientas y quieras ser. Por mucho ánimo y deseos positivos que quieras transmitir a los lectores…esto no cambia ni cambiará, y son ya muchos años aguantando un sufrimiento deportivo que esta afición y ciudad no se merecen.

Indudablemente los jugadores cumplen con sus horarios de entrenamiento (hasta ahí podíamos llegar con lo que cobran). Cumplen también con todo aquello que el responsable les indica y algunos intentan por todos los medios dejarse la piel en el campo, algunos. De esto no tengo ninguna duda. Otra cosa muy diferente es el ambiente en el que están viviendo. ¿Quién manda en el Real Zaragoza? ¿Quién semana tras semana cumple con el trabajo de mentalizar a toda una plantilla o jugador en particular? ¿Quién está permitiendo todos estos años de desencanto colectivo?

Son demasiadas preguntas sin respuesta aunque algunos conozcamos la verdad y no podamos abrir la boca por respeto en la mayoría de los casos y por temor a alguna querella de algún cernícalo cabreado que cuando le dices la verdad busca hasta por debajo de los asientos a quien echar la culpa antes de reconocer sus errores.

Es triste ver que desde principio de temporada este equipo no tiene solución si continúa por el camino emprendido. Es triste escribir cientos de artículos en los que se indican soluciones y medidas de urgencia y los que tienen que hablar se esconden con una cobardía inusual en este mundo del fútbol donde la vergüenza brilla por su ausencia.

La lucha de toda una temporada será única y exclusivamente por salvar la categoría y no pasar otra vez más por el infierno de la segunda división. ¿Alguien ha pensado que en caso de conseguir el objetivo de permanencia la temporada 2010/2011 será el mismo sufrimiento que ésta por no existir alguien que mueva el trono del máximo accionista?

El lector pensará que estas palabras son como una obsesión de busca, captura y derribo hacia Agapito Iglesias y desde estas mismas líneas indico mi negación más absoluta.

Me encantaría aplaudir semana tras semana al máximo responsable, pero esto es imposible. El máximo responsable, cuando las cosas no funcionan está más obligado que el entrenador a dar la cara y salir ante los medios de comunicación, dar explicaciones y no esconderse tras un puñado de acciones.

Del Presidente no hay nada que decir, pues simplemente no existe ya que su poder de decisión está limitado en todas las áreas.

Es imperdonable jugar con el sentimiento deportivo de toda una ciudad. Es mas noble y loable decir la verdad y pedir ayuda cuando te sientes incapaz intelectual o económicamente de llevar este barco a puerto seguro.

En la vida y en el deporte no todo es dinero. Hay una palabra que supera con creces al vil metal y ésta es COHERENCIA. Coherencia es lo que falta a todos los niveles en este Real Zaragoza.

Repasen Uds. la lista de los invitados y se darán cuenta del motivo que semana tras semana se argumenta pidiendo soluciones vía dulces comentarios o agrias críticas.

Sigan repasando la misma lista y se darán cuenta del por qué de una rueda de prensa vacía de contenido y escasa duración.

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